Escritos y anotaciones de darme cuenta en las sesiones de acompañamiento a consultantes , se pueden convertir en herramientas de ampliación de significados que me lleven hacia dentro , con un resultado obtener una disminución del miedo subjetivo y asi tener experiencias nuevas en dicha , expansion y disfrute.
jueves, 24 de diciembre de 2009
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Las flores de Navidad.
viernes, 18 de diciembre de 2009
ROMPER VIEJOS ACUERDOS
Romper viejos acuerdos
�Qui�n nos impide ser libres? Culpamos al Gobierno, al clima, a nuestros padres, a la religi�n, a Dios...
�Qui�n nos impide, realmente, ser libres? Nosotros mismos. �Qu� significa, en realidad, ser libres? A veces nos casamos y decimos que perdemos nuestra libertad, pero cuando nos divorciamos, seguimos sin ser libres. �Qu� nos lo impide? �Por qu� no podemos ser nosotros mismos?
Tenemos recuerdos de tiempos pasados en los que �ramos libres y disfrut�bamos de ello, pero hemos olvidado lo que verdaderamente significa la libertad.
Si vemos a un ni�o de dos o tres a�os, o quiz� de cuatro, descubrimos un ser humano libre. �Por qu� lo es? Porque hace lo que quiere hacer. El ser humano es completamente salvaje, igual que una flor, un �rbol o un animal que no ha sido domesticado: �salvaje! Y si observamos a estos seres humanos de dos a�os de edad, descubrimos que la mayor parte del tiempo sonr�en y se divierten. Exploran el mundo. No les da miedo Jugar. Sienten miedo cuando se hacen da�o, cuando tienen hambre y cuando algunas de sus necesidades no se ven satisfechas; pero no les preocupa el pasado, no les importa el futuro y s�lo viven en el momento presente.
Los ni�os muy peque�os no tienen miedo de expresar lo que sienten. Son tan afectuosos que, si perciben amor, se funden en �l. No les da miedo el amor. Esta es la descripci�n de un ser humano normal.
De ni�os, no le tenemos miedo al futuro ni nos avergonzamos del pasado. Nuestra tendencia natural es disfrutar de la vida, jugar, explorar, ser felices y amar.
Pero �qu� le ha pasado al ser humano adulto? �Por qu� somos tan diferentes? �Por qu� no somos salvajes? Desde el punto de vista de la V�ctima, diremos que nos ocurri� algo triste, y desde el punto de vista del guerrero, diremos que lo que nos sucedi� fue normal. Lo que pasa es que el Libro de la Ley, el gran Juez, la V�ctima y el sistema de creencias dirigen nuestra vida, y ya no somos libres porque no nos permiten ser quienes realmente somos. Una vez nuestra mente ha sido programada con toda esa basura, dejamos de ser felices.
Esta cadena de aprendizaje que se transmite de un ser humano a otro, de generaci�n en generaci�n, es muy corriente en la sociedad humana. No culpes a tus padres por ense�arte a ser como ellos. �Qu� otra cosa pod�an ense�arte sino lo que sab�an? Lo hicieron lo mejor que supieron, y si te maltrataron, fue debido a su propia domesticaci�n, a sus propios miedos y a sus propias creencias. No ten�an ning�n control sobre la programaci�n que ellos mismos recibieron, de modo que no pod�an actuar de otra forma.
No culpes a tus padres ni a ninguna otra persona que te haya maltratado en la vida, incluy�ndote a ti mismo. Pero ya es hora de poner fin a ese maltrato. Ya es hora de que te liberes de la tiran�a del Juez y de que cambies los fundamentos de tus propios acuerdos. Ya es hora de que te liberes del papel de V�ctima.
Tu verdadero yo es todav�a un ni�o peque�o que nunca creci�. En ocasiones, cuando te diviertes o juegas, cuando te sientes feliz, cuando pintas, escribes poes�a o tocas el piano, o cuando te expresas de cualquier otro modo, ese ni�o peque�o reaparece. Estos son los momentos m�s felices de tu vida: cuando surge tu yo verdadero, cuando no te importa el pasado y no te preocupas por el futuro. Entonces eres como un ni�o.
Pero hay algo que cambia todo esto: son lo que llamamos responsabilidades. El Juez dice: �Espera un momento; eres responsable; tienes cosas qu� hacer; tienes que trabajar; tienes que ir a la universidad; tienes que ganarte la vida�. Nos acordamos de todas estas responsabilidades y la expresi�n de nuestro rostro cambia y se ensombrece de nuevo. Si observas a unos ni�os que juegan a ser adultos, ver�s de qu� manera se transforma la expresi�n de su cara. Un ni�o dice: �Juguemos a que soy un abogado�, e inmediatamente adopta la expresi�n del adulto. Si asistimos a un juicio, esas son las caras que vemos, y eso es lo que somos.
Sin embargo, todav�a somos ni�os, pero hemos perdido nuestra libertad.
La libertad que buscamos es la de ser nosotros mismos, la de expresarnos tal como somos. Sin embargo, si observamos nuestra vida, veremos que, en lugar de vivir para complacernos a nosotros mismos, la mayor parte del tiempo s�lo hacemos cosas para complacer a los dem�s, para que nos acepten. Esto es lo que le ha ocurrido a nuestra libertad. En nuestra sociedad, y en todas las sociedades del mundo, de cada mil personas, novecientas noventa y nueve est�n totalmente domesticadas.
Lo peor de todo es que la mayor�a de la gente ni siquiera se da cuenta de que no es libre. Algo en su interior se lo susurra, pero no lo comprende, y no sabe por qu� no es libre.
Para la mayor�a de las personas, el problema reside en que viven sin llegar a descubrir que el Juez y la V�ctima dirigen su vida, y por consiguiente, no tienen la menor oportunidad de ser libres. El primer paso hacia la libertad personal consiste en ser conscientes de que no somos libres. Necesitamos ser conscientes de cu�l es el problema para poder resolverlo.
El primer paso es siempre la consciencia, porque hasta que no seas consciente no podr�s hacer ning�n cambio. Hasta que no seas consciente de que tu mente est� llena de heridas y de veneno emocional, no limpiar�s ni curar�s las heridas y continuar�s sufriendo.
No hay ninguna raz�n para sufrir. Si eres consciente, puedes rebelarte y decir: ��Ya basta!�. Puedes buscar una manera de sanar y transformar tu sue�o personal. El sue�o del planeta es s�lo un sue�o. Ni tan siquiera es real. Si entras en el sue�o y empiezas a poner en tela de juicio tu sistema de creencias, descubrir�s que la mayor parte de las creencias que abrieron heridas en tu mente ni siquiera son verdad.
Descubrir�s que durante todos estos a�os has vivido un drama por nada. �Por qu�? Porque el sistema de creencias que te inculcaron est� basado en mentiras.
Por ello es muy importante para ti que domines tu propio sue�o; este es el motivo por el que los toltecas se convirtieron en maestros del sue�o. Tu vida es la manifestaci�n de tu sue�o; es un arte. Y puedes cambiar tu vida en cualquier momento si no disfrutas de tu sue�o. Los maestros del sue�o crean una vida que es una obra maestra; controlan el sue�o a trav�s de sus elecciones. Todo tiene sus consecuencias, y un maestro del sue�o es consciente de ellas.
Ser un tolteca es una forma de vivir en la cual no existen los l�deres ni los seguidores, donde t� tienes y vives tu propia verdad. Un tolteca se vuelve sabio, se vuelve salvaje y se vuelve libre de nuevo.
Existen tres maestr�as que llevan a la gente a convertirse en toltecas. La primera es la Maestr�a de la Consciencia: ser conscientes de qui�nes somos realmente, con todas nuestras posibilidades. La segunda es la Maestr�a de la Transformaci�n: c�mo cambiar, c�mo liberarnos de la domesticaci�n. La tercera es la Maestr�a del Intento: desde el punto de vista tolteca, el Intento es esa parte de la vida que hace que la transformaci�n de la energ�a sea posible; es el ser viviente que envuelve toda energ�a, o lo que llamamos �Dios�.
Es la vida misma; es el amor incondicional. La Maestr�a del Intento es, por tanto, la Maestr�a del Amor.
Hablamos del camino tolteca hacia la libertad porque los toltecas tienen un plan completo para liberarse de la domesticaci�n. Comparan al Juez, a la V�ctima y el sistema de creencias con un par�sito que invade la mente humana. Desde el punto de vista tolteca, todos los seres humanos domesticados est�n enfermos. Lo est�n porque un par�sito controla su mente y su cerebro, un par�sito que se alimenta de las emociones negativas que provoca el miedo.
Si buscamos la descripci�n de un par�sito, vemos que es un ser vivo que subsiste a costa de otros seres vivos, chupa su energ�a sin dar nada a cambio y da�a a su anfitri�n poco a poco. El Juez, la V�ctima y el sistema de creencias encajan muy bien en esta descripci�n. Juntos, constituyen un ser viviente formado de energ�a ps�quica o emocional, y esa energ�a est� viva. No se trata de energ�a material, por supuesto, pero las emociones tampoco son energ�a material, ni lo son nuestros sue�os, y sin embargo, sabemos que existen.
Una funci�n del cerebro es la de transformar la energ�a material en energ�a emocional. Nuestro cerebro es una f�brica de emociones. Y ya hemos dicho que la principal funci�n de la mente es so�ar. Los toltecas creen que el par�sito -el Juez, la V�ctima y el sistema de creenc�as-controla nuestra mente y nuestro sue�o personal. El par�sito sue�a en nuestra mente y vive en nuestro cuerpo. Se alimenta de las emociones que surgen del miedo, y le encantan el drama y el sufrimiento.
La libertad que buscamos consiste en utilizar nuestra propia mente y nuestro propio cuerpo, en vivir nuestra propia vida en lugar de la vida de nuestro sistema de creencias. Cuando descubrimos que nuestra mente est� controlada por el Juez y la V�ctima y que nuestro verdadero yo est� arrinconado, s�lo tenemos dos opciones.
Una es continuar viviendo como lo hemos hecho hasta ese momento, rindi�ndonos al Juez y la V�ctima, seguir viviendo en el sue�o del planeta. La otra opci�n es actuar como cuando �ramos ni�os y nuestros padres intentaban domesticarnos. Podemos rebelarnos y decir: ��No!�. Podemos declarar una guerra contra el par�sito, contra el Juez y la V�ctima, una guerra por nuestra independencia, por el derecho de utilizar nuestra propia mente y nuestro propio cerebro.
Por este motivo, quienes siguen las tradiciones cham�nicas de Am�rica, desde Canad� hasta Argentina, se llaman a s� mismos guerreros, porque est�n en guerra contra el par�sito de la mente. Esto es lo que significa en verdad ser un guerrero. El guerrero es el que se rebela contra la invasi�n del par�sito. Se rebela y le declara la guerra. Pero eso no quiere decir que siempre se gane; quiz� ganemos o quiz� perdamos, pero siempre hacemos lo m�ximo que podemos, y al menos tenemos la oportunidad de recuperar nuestra libertad. Elegir este camino nos da, como m�nimo, la dignidad de la rebeli�n y nos asegura que no seremos la v�ctima desvalida de nuestras caprichosas emociones o de las emociones venenosas de los dem�s. Incluso aunque sucumbamos ante el enemigo -el par�sito-, no estaremos entre las v�ctimas que no se defienden.
En el mejor de los casos, ser un guerrero nos da la oportunidad de trascender el sue�o del planeta y cambiar nuestro sue�o personal por otro al que llamamos Cielo. Igual que el Infierno, el Cielo es un lugar que existe en nuestra mente. Es un lugar lleno de j�bilo, en el que somos felices, en el que somos libres para amar y para ser nosotros mismos. Podemos alcanzar el Cielo en vida; no tenemos que esperar a morirnos.
Dios siempre est� presente y el reino de los Cielos est� en todas partes, pero en primer lugar necesitamos que nuestros ojos sean capaces de ver la verdad y nuestros o�dos puedan escucharla. Necesitamos librarnos del par�sito.
Podemos comparar el par�sito con un monstruo de cien cabezas. Cada una de ellas es uno de nuestros miedos. Si queremos ser libres, tenemos que destruir el par�sito. Una soluci�n es atacar sus cabezas una a una, es decir, enfrentarnos a nuestros miedos uno a uno. Es un proceso lento, pero funciona. Cada vez que nos enfrentamos a uno de nuestros miedos, somos un poco m�s libres.
Una segunda soluci�n ser�a dejar de alimentar al par�sito. Si no le damos ning�n alimento, lo mataremos por inanici�n. Para poder hacerlo, tenemos que ser capaces de controlar nuestras emociones, debemos abstenernos de alimentar las emociones que surgen del miedo. Resulta f�cil decirlo, pero es muy dif�cil hacerlo, porque el Juez y la V�ctima controlan nuestra mente.
Una tercera soluci�n es la que se denomina la iniciaci�n a la muerte. Esta iniciaci�n se encuentra en muchas tradiciones y escuelas esot�ricas de todo el mundo. La hallamos en Egipto, la India, Grecia y Am�rica. Es una muerte simb�lica que mata al par�sito sin da�ar nuestro cuerpo. Cuando �morimos� simb�licamente, el par�sito tambi�n tiene que morir. Esta soluci�n es m�s r�pida que las dos anteriores, pero resulta todav�a m�s dif�cil. Necesitamos un gran valor para enfrentarnos al �ngel de la muerte. Tenemos que ser muy fuertes.
Los CUATRO ACUERDOS
Hace miles de a�os los toltecas eran conocidos en todo el sur de M�xico como �mujeres y hombres de conocimiento�. Los antrop�logos han definido a los toltecas como una naci�n o una raza, pero, de hecho, eran cient�ficos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las pr�cticas de sus antepasados.
La conquista europea, unida a un agresivo abuso del poder personal por parte de algunos aprendices, hizo que los naguales se vieran forzados a esconder su sabidur�a ancestral y a mantener su existencia en la oscuridad. Por fortuna, el conocimiento esot�rico tolteca fue conservado y transmitido de una generaci�n a otra por distintos linajes de naguales. Ahora, el doctor Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del �guila, comparte con nosotros las profundas ense�anzas de los toltecas.
�No hay raz�n para sufrir. La �nica raz�n por la que sufres es porque as� t� lo exiges. Si observas tu vida encontrar�s muchas excusas para sufrir, pero ninguna raz�n v�lida. Lo mismo es aplicable a la felicidad.
La �nica raz�n por la que eres feliz es porque t� decides ser feliz. La felicidad es una elecci�n, como tambi�n lo es el sufrimiento�.
Dr. Miguel Ruiz
Extracto del libro: Los Cuatro Acuerdos.
Un libro de sabidur�a tolteca Dr. Miguel Ruiz
martes, 15 de diciembre de 2009
martes, 24 de noviembre de 2009
EL EGO.
�Qu� es el EGO?
La energ�a denominada Ego, es la que te impulsa a querer ser siempre "el mejor", "ser m�s rico", "el m�s poderoso de todos", "el m�s listo", "el m�s agradable", "el m�s bonito f�sicamente", "el m�s popular en la clase, o en la oficina, o en la escuela, o en el trabajo", "el m�s agraciado con tu jefe, con tus familiares, con tus vecinos", "el m�s honesto y franco", "el m�s valiente y atrevido", "el m�s consentido", en fin, el Ego es esa Energ�a que te hace movilizar la Adrenalina de tus Qu�micos internos cerebrales, y que por consecuencia, cuando NO LOGRA SER TODO ESO, hace que tu hemisferio cerebral izquierdo sienta envidia, humillaci�n, que han herido "tu amor propio", coraje, deseos de venganza, rencor , etc., y tambi�n hace (y casi al mismo tiempo), que el hemisferio derecho cerebral, sienta emociones de sufrimiento, de estr�s, de drama emocional, de "soledad", de abandono, de complejos de inferioridad, de dependencia, de orgullo lastimado, de hacer sentir l�stima a los dem�s, vamos, de "hacerse la v�ctima", para poder recibir pedacitos de cari�o de donde provengan... .es en una palabra, la Energ�a m�s fuerte que hoy en d�a nos acompa�a desde la ma�ana hasta la noche, eso es el Ego, una fuerza energ�tica que si lo HACEMOS nuestro amigo, podr�amos Realizar Maravillas con nuestros sentimientos y emociones en el diario vivir.
Y es que el Ego no est� para erradicarlo, para expulsarlo de nuestro interior, para sacarlo por la fuerza con pr�cticas de meditaci�n, oraci�n o yoga, no, nada m�s fuera de la realidad, pues esa Energ�a Creada por nosotros mismos (con los Paradigmas aprendidos de los abuelos y padres, y que nos fueran ense�ados desde que ten�amos siete a�os, bueno, los paradigmas nos los hicieron saber desde que nacimos, pero s�lo a esta edad, tuvimos la capacidad de empezar a forjar nuestros fantasmas intelectuales que aun nos acompa�an), es la base y el Impulso para poder desear y querer experimentar ese "otro lado", denominado UNICIDAD ( o tambi�n llamada seg�n nuestras creencias, religiosidad en los cat�licos, hermandad en los Cristianos, uni�n con Ala en los musulmanes, altruismo en los Budistas, perfecci�n en los Hinduistas, etc.), que es lo contrario a Dualidad, pues en la dualidad, el Ego transmite s�lo las acciones diarias de nuestro hemisferios cerebrales, sin llevar consigo un sentimiento de unidad, ni solidaridad, y mucho menos de Altruismo, pues el hemisferio izquierdo, por lo regular, es el que comanda, los actos del ser humano por medio del Ego, y �ste en la dualidad, est� desconectado totalmente del coraz�n al actuar para con el pr�jimo, y por el contrario, en la Unicidad , el Ego es comandado diariamente por el Coraz�n y el sentimiento del Alma, que son los que dirigen al cerebro (y sus dos hemisferios, que poco a poco se empiezan a Unificar), y este transmite las acciones al Ego, y entonces cuando es as�, el Ego se convierte, como por arte de magia, en la palabra PERSONALIDAD, o sea, cuando es comandado por el cerebro es Ego, pero cuando es comandado por el Coraz�n y el Alma, es Personalidad, s�, es s�lo cuesti�n de palabras, que creo aqu� en la tercera dimensi�n, nos ayudan bastante J.
El Ego es como un corcel salvaje en espera de que se le dome con paciencia, voluntad y mucho cari�o, pues sin esas cualidades es como un ni�o que salta a las primeras de cambio cuando no es atendido r�pidamente con su biber�n J, y es que la paciencia y la voluntad deben ser continuas, sinceras y con muchos deseos por avanzar diariamente, es como ese cuidado intensivo de alg�n ser querido que est� convaleciente de una operaci�n, el estar atentos al menor movimiento para que no se sienta "solo".
El Ego cuando empieza a ser dirigido por el Coraz�n y el Alma, empieza a ser cabalgado por nuestro Ser Interno, y se empiezan a recrear las benevolencias en sus acciones diarias, ya no se representan los llamados dramas de control, ya no existen emociones encontradas, ni heridas, ya no hay v�ctimas de nadie ni de nada, pues el Ego ha sido domado, y de ser un corcel salvaje, es ahora un potro de cuarto de milla, valiente, seguro de si mismo, honesto, condescendiente. ... la L�mpara de Aladino ha sido limpiada de su polvo que ocultaba y empa�aba la belleza de su hechura, y as�, ya est�n dadas las condiciones para que "aparezca" el Genio de la L�mpara , ese Ser Interno Cristico, que har� que m�s de tres deseos te sean cumplidos, pues cada deseo Decretado en Comuni�n contigo mismo, ser� una Realidad manifiesta, pues hay que reconocer, que a pesar de ser Creadores por naturaleza, "nunca no la hemos cre�do", pues nuestro hemisferio izquierdo siempre ha pedido pruebas de ello, y en esa duda, nos hemos quedado siempre varados en el camino, a medias de convertir un pez en miles de peces, un vaso con vino en miles de de ellos, que lo contengan.
Esto es como una Revoluci�n de nuestras Conciencias, pues muy en la soledad de nuestros pensamientos, estamos en pl�ticas con nosotros mismos, y en muchas ocasiones hemos sentido que ya es necesario un cambio que nos permita visualizar el "otro lado", ese lado que nosotros mismos nos hemos negado a reconocer, por estar ocupados desde siempre, en nuestras tareas cotidianas, o quiz�s cuando nos hemos permitido atisbar un poco de ese lado, en �pocas en que decidimos iniciar la Meditaci�n , la Oraci�n , la Pr�ctica de Yoga, MerkaBa, Reiki o Energ�a Universal, al poco tiempo somos vencidos nuevamente por nuestra falta de voluntad, por nuestra Desesperaci�n de no ver y sentir "cambios r�pidos" en nuestra vida diaria, y nos preguntamos: Por qu� ahora que estoy trabajando en la b�squeda de la Unicidad , es cuando siento que las personas me comprenden menos?, y es que no nos damos cuenta o no queremos, de que no es f�cil, CAMBIAR tantos a�os (los que tengas de vida), as� como por "arte de magia", pues tenemos tantos a�os viviendo en la materialidad y la Dualidad y estamos Tan acostumbrados a ella, para querer que en instantes todo se "componga" a nuestra conveniencia. ..sino, pregunt�monos: Cuando un ni�o aprend� a correr?, cu�nto tarda para dominar esa situaci�n?, c�mo empieza, acaso de estar postrado cerca de meses en la cuna, salta a correr?.... necesito paciencia, mucha voluntad, tropiezos, ca�das, raspones, golpes, gatear, trastabillar, caminar con andadera, dar peque�os pasitos, caminar solito, caminar erecto y sin bamboleo, y finalmente llega el premio de levantar la Cosecha , despu�s de "haber sembrado la semilla en la Tierra ", puede Correr, y cuanto estuvo ese ni�o en la condici�n anterior de no caminar, nueve meses en formaci�n y quiz�s 12 � 14 meses m�s aprendiendo. ... y nosotros llevamos tantos a�os de vida en la materialidad, ya estamos m�s que acostumbrados a ella, nuestros d�as son dedicados a las acciones de satisfacer s�lo nuestras necesidades f�sicas y mentales, y no tenemos como ese ni�o, 22 meses en ello, tenemos a�os, repitiendo los mismos actos, ya estos se han cristalizado en nuestra mente, ya se realizan como en autom�tico, pues nuestro ego manejado por nuestro cerebro, cada ma�ana se viste con una armadura, un escudo y una espada, y sale a la calle a guerrear, a estar siempre a la, expectativa, de "que no me ganen el puesto que me ha costado a�os conseguir", "de no perder a mi pareja sentimental" , " de que mi negocio no se vaya a cuestas", " de esto....", "de aquello...." , siempre en la preocupaci�n y el miedo de P�rdida de algo o de alguien, o de ser "echado a un lado", miedo de nunca ser el �ltimo, de no quedar "solo" nunca, miedo al pasado , al futuro, etc.,.y entonces, porque deseamos cambiar en tiempo tan corto y nos desesperamos r�pidamente si no vemos resultados", y nuestro ego empieza a culpar a todo lo que se encuentra a su paso, y la voluntad y la paciencia?, porque nos fijamos afuera de nosotros para querer saber si estamos cambiando?, ah� empezamos mal, el cambio es INTERNO, y si cambiamos Internamente, entonces el cambio es por antonomasia, EXTERNO, pero no debemos buscar par�metros externos para decirnos cuanto estamos cambiando internamente, nunca debemos hacer esas comparaciones, pues ah� el ego nos da la respuesta que desea escuchar: Entre m�s cambio, menos soy comprendido por los dem�s... y ah� termina la b�squeda, ah� termina el trabajo, la poca voluntad y paciencia han terminado en ese "razonamiento" tan dualista, y si queremos comparaciones, entonces pregunt�monos cosas simples, como pintar una casa, c�mo empezamos a pintarla, arriba del color viejo y sucio que ten�a? O primero quitamos esa suciedad para apenas empezar a pintarla con esos colores nuevos radiantes?.. . qu� es mas dif�cil primeo quitar la vieja capa de pintura y despu�s aplicar la nueva, lo es, pero eso es lo correcto... hay que limpiar primero, para poder empezar... primero tenemos que limpiarnos Internamente, para poder Irradiar Externamente y empezar a "ver y sentir ese cambio", nunca al rev�s, no podemos pedirle a la gente que se comporte, para as� empezar a cambiar nosotros... el cambio empieza con nosotros, de adentro hacia fuera, y no tengamos esos enga�os mentales de desear ver en los dem�s lo que es m�o, lo que estoy empezando a practicar... si deseamos tener Par�metros Medibles de nuestros cambios internos, pregunt�monos lo siguiente:
- �Cu�ntas palabras negativas dije hoy, con respecto de ayer?
- �Cu�ntos pensamientos oscuros tuve hoy, con respecto de ayer?
- �Cu�ntas acciones negativas realice hoy con respecto de ayer?
- �Cu�ntas emociones y sentimientos de sufrimiento tuve hoy, con respecto de ayer?
- �Cu�nta Tolerancia, Altruismo, Compasi�n y Misericordia, tuve hoy con respecto de ayer?
Y si nuestras respuestas fueron: Que hoy, critiqu� MENOS, hable menos de la gente y de las cosas superfluas, me entromet� menos en los asuntos donde no debo intervenir, si hoy tuve menos pensamientos negativos y de rechazo para con los dem�s, que mis acciones fueron de altruismo, de compasi�n y mis emociones no me "atraparon" m�s en el sufrimiento, el victimismo y la soledad..., entonces, Estoy Avanzando en la Unicidad , y dejando atr�s la Dualidad , y por ende, mi Ego empieza a ser COMANDADO por el Coraz�n y por mi Alma, y por lo tanto mis dos hemisferios cerebrales, s�lo recrean acciones y pensamientos que sirven para un Bien Com�n m�s Elevado, donde ya no tiene cabida el corcel salvaje, sin rumbo ni camino, pues ahora se es un m�stico, y qu� es un m�stico?, no se piense que es algo fuera de este mundo, o algo oscuro, no para nada, un M�stico nace cuando ha domado su Ego para convertirlo en su propia Personalidad, y ella est� en comuni�n con su Alma, ambas est�n en equilibrio, ha limpiado su "hogar interno" de dudas, miedos y sinsabores, y sin propon�rselo, es un Maestro, pues sin querer, ha influenciado su alrededor, y cuando influencias, eres un Maestro, y un maestro no tiene pasado, un Maestro es Libre por su verdad, se ha conocido a s� mismo, y su verdad lo ha liberado, ya no hay yugos ni cadenas en su mente, ni en su cuerpo y mucho menos en su coraz�n ni en su Alma... ahora es LIBRE, no hay apegos emocionales, materiales ni sentimentales. .. conoci� la Verdad y se hizo Libre....
Alejandro Ariza